Al inicio del nuevo curso pastoral 2017/2018

Toda la comunidad parroquial de San José se reunió en torno a Cristo Eucaristia, para dar inicio al nuevo curso pastoral con el lema: Arraigados y cimentados en amor ( Flp. 3, 17)

Lo central, lo fundamental y lo neurálgico en la vida cristiana es el AMOR. El Evangelio no nos permite perdernos en lo periférico o devocional. El corazón del mensaje de Jesús es el amor: “En esto conocerán que sois discípulos míos, en que os amais unos a otros” (Jn 13, 34)
La raíz la encontramos en el mismo corazón de Dios Padre: “Tanto amó Dios al mundo que envío a su Hijo único, para que todos se salven por Él” ( Jn 3, 16 ) Sabemos que al amor se le responde con el Amor. Que nuestra comunidad parroquial vivirá el verdadero seguimiento de Jesús, haciendo del amor su verdad, su misión, su identidad.

En el Proarraigados-y-cimentadosyecto Pastoral diocesano para este año 2017/2018, SE NOS ANIMA a “enraizar nuestras vidas en Cristo”, creemos que la raíz del amor es la que debe alimentarnos y sostenernos como comunidad cristiana.

¿Qué sería de la liturgia sin amor? ¿Qué sería de la catequesis sin amor? ¿Qué sería de la Caritas sin amor? ¿Que sería del apostolado sin amor? ¿Qué sería de las Cofradias y Hermandades sin amor? ¿Qué sería de nuestra devoción a la Virgen de los Dolores sin Amor? La respuesta está bien clara y es un desafio para nuestro cristianismo a veces acomodado y descafeinado, que se queda en la hojarasca y no va a la raíz.
¿Regalamos la vida en la entrega y el servicio o guardamos la vida para el sólo disfrute egoísta y narcisista? (Jn 12,24)

Por eso, nuestro Consejo Pastoral Parroquial, ha elegido como tema pastoral para este año 17/18 la perícopa de San Pablo a los Filipenses 3,17: “Enraizados y cimentados en amor”
“Hijos no amemos de boquilla, sino con obras” (1ª Jn 3, 17-18). Amar o no amar esa es la cuestión (St 2, 14 -17) Y el amor no son sentimientos, no son intenciones, no son palabras. “No hay mayor amor que el que da la vida” (Jn 15,13) . Jesús proclama solemnemente que el camino de su Iglesia pasa obligatoriamente por el hermano. Éste es el único sacramento necesario.
Todos vosotros sois hermanos. El que tenga mayor responsabilidad es el más urgido para servir a sus hermanos. Huyamos de protagonismos, vanidades o endiosamentos, nadie es más grande que el que se hace pequeño para servir a los pequeños.pgj_1607

No dejemos que engaños que nos distraen como el afán de dinero, las apariencias vanidosas, o el deseo de dominio nos hagan perder el rumbo en el seguimiento de Jesús.

Es verdad que necesitaremos medios, ayudas, subvenciones, para poder realizar este proyecto del Centro Parroquial que tanto necesitamos… pero no a costa de perder nuestra identidad plegándonos a intereses o especulaciones varias, estaríamos negando la esencia de nuestra fe… y para que querríamos centros, estructuras materiales bien dotadas si eso nos lleva a alejarnos del Evangellio, estaríamos negando el todo para quedarnos con la nada.

pgj_1610¿Está nuestro cristianismo contagiado de mercantilismo superficial? ¿Trabajamos con entusiasmo y desinteresadamente por la Causa del Reino? No tengamos intereses mezquinos.

Esta es la gran revolución de Jesús: amar a Dios y amar al hombre con un solo corazón. El que se ama a si mismo no va a ningún sitio. Sólo podemos ser verdaderos hijos de Dios si somos hermanos. La calidad de nuestra vida parroquial dependerá de la calidez y eficacia de nuestro amor al prójimo.