El pasado domingo 10 de mayo, PASCUA EL ENFERMO, tuvimos la oportunidad de celebrar la Eucaristía con las personas enfermas y ancianas de nuestra parroquia y administrar el sacramento de la Unción de los enfermos. Fue una Eucaristía vivida con una intensidad especial. Los ancianos y enfermos que recibieron la unción (más de 100 personas) vivieron este momento como una gracia de Dios, de la cual participamos toda la comunidad parroquial.
Acabada la celebración hicimos un gesto de agradecimiento a todos los participantes por su vidas entregada y un reconocimiento a la persona más mayor de los presentes y fue nuestra hermana María, la que a sus 98 años, sigue participando activamente en nuestra parroquia, la que se llevó este regalo especial.
Terminada la celebración salimos a la calle donde teníamos preparada una meriendas y una fiesta la cual hizo las delicias de todos los asistentes.
