Semana Santa: faro de luz para Águilas

Nuestra ciudad de Águilas abre sus puertas a la Semana Santa 2017. Y tras estas puertas que se abren, vamos a ser testigos de una gran epopeya de liberación. Vamos a ser testigos de los grandes latidos de un corazón lleno de amor.

Cuando contemplemos los desfiles procesionales, que recorren nuestras calles y nuestras plazas, en todas las imagenes de nuestras hermandades y cofradias percibiremos la historia de un gran deseo.
Su protagonista, Jesús, en torno al cual todas las figuras de la Semana Santa ocupan un lugar protagonista, deseaba que los hombres fueran hermanos y que la humanidad fuera una gran familia que viviera en paz. Deseaba que los hombres dejaran de sufrir desesperanza y opresión. Los grandes deseos son propios de personas que aman mucho, personas apasionadas. Su misión, que en la Semana Santa alcanza su más alta cumbre, consistía en salvar a los hombres abriendo nuevos y caminos definitivos de liberación, y para ello no dudó en entregar su vida.

La situación del mundo del tiempo de Jesús se parecía muchísimo a nuestro mundo de del siglo XXI: miserias, atentados terroristas, hambre, esclavitudes, sufrimientos, heridas que curar, innmerables.
Le dolían a Jesús la ceguera de unos, la violencia de otros, la dureza de corazón de todos. Le angustiaban la crueldad de corazón de los poderosos, el orgullo y la tiranía de los dirigentes, así como la impotencia de los débiles y la marginación de los pobres despreciados… y el conformismo del pueblo. Mucha tiniebla, mucha corrupción, mucho frío en aquella sociedad. ¿Y en la nuestra?

En estos días, más allá de la belleza de nuestras imágenes, del adorno de nuestras calles y pasos, de la emoción que sienten nuestros corazones al oír el ronco cantar de las trompetas y tambores que desgarran el silencio, y por el recuerdo de nuestros mayores, que a lo largo de muchos años se desvivieron por la Semana Santa de nuestro pueblo, y nos la legaron como preciosa tradición. Contemplemos este misterio de amor.

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La vida merece la pena cuando tiene unos nobles ideales de amor por los cuales merece la pena dar la vida, jugársela por defender la verdad, la justicia, la libertad, la dignidad de todo ser humano.

Y entonces sucerá, sí. Sucerá que la vida triunfará. A la pasión, angustia y muerte le sucederá la vida en plenitud, le sucerá el domingo de Resurrección, el triunfo del amor.

Que la Semana Santa de este año 2017 sea para nuestra ciudad de Águilas, faro de luz que disipe las tinieblas de tantos vecinos nuestros que viven la noche del dolor… y que con nuestro compromiso solidario, vean resplanceder el amanecer de un pueblo mejor, para todos habitable y acogedor.

Agradecemos a las autoridades municipales, a las cofradias y a todos sus cofrades, tanto esfuerzo y sacrificio por hacer realidad, y dignificar, cada vez más, la Semana Santa aguileña.

Manuel Amatriain Diaz
Consiliario Cabildo de Cofradías
Párroco de San José