El nuevo curso pastoral, desde una parroquia samaritana

Con la celebración de la Eucaristia de este 24 de septiembre, hemos damos el banderazo de salida al nuevo curso pastoral, con el lema “Con los otros, para los otros y desde los otros: una parroquia samaritana.” Invocamos al Espíritu Santo para que nos inspire y fortalezca en este camino de seguimiento del Señor en el nuevo curso desde una pastoral samaritana.

Habremos de tener paciencia y fidelidad. Paciencia para soportar y superar las dificultades que nos encontramos en las circunstancias actuales, y fidelidad para llevar adelante el programa pastoral que nos hemos propuesto.

Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida. El salmo 55 nos indica el método que debemos usar en el extraño curso pastoral que empezamos: caminar en presencia del Señor. La presencia de Cristo y su inspiración por medio del Espíritu nos dará la luz y la seguridad necesarias en el camino de la evangelización.

Estamos llamados a “seguir creciendo en la dimensión de una iglesia sinodal, subrayando en estos tiempos  delicados, el rostro samaritano de nuestra fe”, dada la grave crisis social y económica que sufrimos con motivo de la crisis sanitaria generada por la COVID-19. Una Iglesia es sinodal porque camina con Jesús, construyendo el Reino. Una Iglesia es sinodal cuando juntos caminan como hermanos, unos con  otros, muy unidos, donde todos son iguales en su valor, son activos y participativos y donde nadie es ignorado o arrinconado.

Siguiendo las huellas del Plan Diocesano de Pastoral donde se pone en el centro de nuestra evangelización la figura de los laicos, queremos destacar, desde la sinodalidad parroquial , el compromiso samaritano, como corazón de este curso pastoral 20/21. Llamados como Iglesia laical a estar presentes, acompañando: a familias que pasan necesidad como nunca lo habían experimentado, desempleo creciente, precariedad laboral, nuevas soledades de ancianos y enfermos, brecha digital en nuestra sociedad y por tanto, brecha educativa en algunos hogares de Águilas,etc…
Partiendo de la experiencia que hemos tenido durante los meses del estado de alerta, sentimos como una verdadera urgencia, así lo planteó nuestro Consejo Parroquial de Pastoral, a seguir cuidando y apoyando material y espiritualmente a todas esas víctimas de la crisis y seguir consolidando la dimensión comunitaria de corresponsabilidad sinodal  en nuestra parroquia… Es de especial importancia el primer anuncio, acompañamiento, y presencia pública de los laicos en la sociedad. Destacamos estas opciones como preferenciales en el proyecto pastoral de este curso:

Opción preferencial nº 1: Incrementar la labor social y caritativa de la parroquia, coordinando esta labor desde nuestra Cáritas Parroquial, y voluntariados samaritanos.
Opción preferencial nº 2: Como laicos cristianos, discípulos del Buen Samaritano,  hacernos más visibles y más comprometidos en las plataformas sociales de nuestro pueblo de Águilas.
Opción preferencial nº 3: En la pastoral de la salud,  procuraremos tener como esencial el cuidado y cercanía de las familias que tienen en su hogar convalecientes por la enfermedad o están bloqueadas por el miedo para relacionarse con los demás y acudir a la parroquia tras el periódo de la cuarentena.
Opción preferencial nº 4: Como parroquia y a nivel individual, vivir la austeridad, la sencillez y la pobreza, tanto en el ámbito personal como comunitario, con opción preferencial hacia los pobres y promoviendo en nuestro entorno el anuncio profético con gestos públicos.
Opción preferencial nº 5: Sostener nuestra comunidad en estas circunstancias inusuales, asegurando la participación (física y virtual) de sus miembros en las celebraciones y diversas actividades parroquiales, dado que la actual normalidad impide la presencia física en actividades pastorales.

En esta experiencia de la pandemía, debemos con  sinceridad preguntarnos: ¿nos ha hecho más humanos, más comprometidos y cercanos, más samaritanos, preocupados por la justicia social, más empeñados en formar una comunidad parroquial viva, fraterna y evangelizadora?

 

ORACION

Oh, María, Madre de Dios y Madre nuestra, Virgen de los Dolores.

Queremos estar contigo al pie de la Cruz,

en esta hora que padecemos esta crisis sanitaria.

Hoy te suplicamos, madre Dolorosa, que nos prevengas de todo contagio,

que nos ampares en esta hora de adversidad,

y que seas el escudo protector de nuestro pueblo de Águilas,

en tu corazón traspasado por la espada del dolor nos refugiamos.

Te pedimos que el virus no haga más daño y que pueda controlarse pronto la epidemia,

que devuelvas la salud a los afectados

y la paz a los lugares a los que ha llegado.

Sostén y protege al personal sanitario,

a los responsables públicos que la combaten,

e inspira y bendice a los que trabajan para controlarla.

Y que nosotros seamos prudentes, dóciles

y obedientes a las orientaciones de los responsables

de la sanidad pública.

Confiamos en ti, danos serenidad, consuelo, paz y salud.

Virgen de los Dolores, protégenos a lo largo este nuevo curso pastoral de nuestra parroquia,

y sigue cuidando a tu pueblo de Águilas

que te quiere y te venera desde lo más profundo de su corazón. Amén